martes

Y ese estruendo casi divino,
cuando se quiebran todos los sentidos con un rockanrol,
fue el que jugó todo el tiempo en mi mente como abogado
y liberó para siempre esta ciega razon de vivir....
de tratar de lograr ser la revancha de todos aquellos
que la pelearon al lado, de cerca o muy lejos
y no pudieron reir sin llorar.

No hay comentarios: