domingo

Vine hasta aquí para abrazarte y sentir, que ya tus brazos se niegan a ir hacia los míos juntos. Vine hasta aquí dejando atrás el sabor a ciudad, y la amargura que intento cambiar, hoy sea mi alimento. Y lo mejor que me pudo pasar en el viaje, fue mirar el paisaje y seguir... Tan tonta fui, aquella tarde me hiciste dudar, trabaste mi alma con tu frialdad, vamos siguiendo al viento. Y el miedo a sufrir hoy me congela mi rancho peor, si hace frió que venga el calor, yo no quiero estar lejos... Y al volver a mi querida ciudad contare, a los amigos que un día deje, esta aventura simple. Voy a mentir cuando les diga que ya supere, que nunca hubo dolor en mi piel, que nada tuyo existe nena... Y lo mejor que me pudo pasar en el viaje, fue mirar el paisaje y seguir.

No hay comentarios: